Este es el mensaje que deja Alcides Samudio, un joven emprendedor de Rincón 1, Villarrica para todas aquellas personas con espíritu emprendedor y ganas de trabajar.

Él cuenta que cuando arrancó la cuarentena no tenía pensado sembrar frutillas porque temía que la situación económica a raíz de la pandemia sanitaria se complicaría y no encontraría dónde colocarlas. Al conversar con una amiga que tiene un familiar trabajando en supermercado, le convenció diciéndole que le ayudaría a colocar las frutillas en el super.

En la actualidad me falta todo mi frutilla; tengo muchos pedidos nos cuenta Alcides emocionado.

Hace 3 años que siembra frutillas y otro tipo de hortalizas en su huerta y cuenta que realizó un curso de cultivo de la afrodisíaca fruta hace un año y ha mejorado bastante la producción gracias a ello.

Hace 4 años atrás fue a trabajar a Argentina, ahorró un poco y vino a invertir por su huerta, al principio no le fue nada bien porque no le salió su producción pero no bajó los brazos y continuó trabajando y hoy por hoy ve sus esfuerzos.

 

Una olla popular para 600 personas se está preparando en Tuyuti Guazú, recordando el cumpleaños de don Papito Vera. El grupo solidario encabezado por la Dra. Helen Carolina Vera Báez, vienen realizando varias ollas populares en distintos barrios de Villarrica.

Mi papá siempre supo compartir lo poco que tenia con los que más necesitaban; expresó la Dra. Helen y en honor a él que en vida estaría cumpliendo 81 años; realizamos esta actividad en esta comunidad de gente trabajadora; recalcó.

Mi papá se llamaba Juan Bautista Vera, pero todos le conocían como Papito Vera y nos inculcó buenos valores durante su vida, puntualizó la hermana del Gobernador del Guairá.

 

Hijo de Zacarías e Isabel. Primo de Jesús. Fue el "enviado de Dios", la voz que grita en el desierto:"¡Preparad el camino del Señor!".

La vida del Precursor está cuajada de milagros aún antes de nacer: milagro dentro de la esterilidad y ancianidad de sus padres: "No temas, Zacarías, tu oración ha sido escuchada y tu mujer Isabel, te dará un hijo a quien pondrás por nombre Juan. Será grande delante del Señor, y el Espíritu Santo le llenará desde el seno de su madre" (Mc 1).

Fue santificado en el mismo seno de su madre cuando María fue a ver a su prima Isabel "En cuanto oí tus palabras, dice Isabel a María, el niño saltó de alegría en mi vientre". Por ello bien podía profetizar su padre Zacarías: "Tu, hijo mío, serás llamado Profeta del Altísimo; porque irás ante la faz del Señor para preparar sus caminos y anunciar a su pueblo la nueva de la redención de sus pecados". “El niño iba creciendo y se fortalecía en su interior. Y vivió en el desierto hasta el día de su manifestación a Israel” (Lc 1, 80).

Juan llevó una vida austera, vivía vestido con piel de camello y se alimentaba de langostas y miel silvestre, y predicó la venida del Salvador y la vida de penitencia: "Preparad los caminos del Señor. Enderezad sus sendas”. La misión de Juan fue ésta: "Ahí, tenéis al Cordero de Dios que quita los pecados del mundo... seguidle". Y reconoció a Jesús como el Mesías, y lo bautizó con su bautismo de penitencia.

La tradición patrística afirma que Juan fue liberado del pecado original en el seno de su madre, por ello desde los primeros tiempos de la Iglesia su festividad no se celebra el día de su muerte, sino en el de su nacimiento. Mártir en Jerusalén, por Herodes Antipas, que le mandó encarcelar, porque le reprobaba su vida licenciosa. Fue encerrado en la fortaleza de Maqueronte, pero Herodías, la mujer de Herodes, durante el cumpleaños de su hija Salomé, hizo que lo degollaran (Mc 6, 21-29). Jesús dijo de él: “Os digo que entre los nacidos de mujer no hay otro mayor que Juan; sin embargo, el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él” (Lc 7, 28).